tu boca que es tuya y mia
Te quiero. Mario Benedetti
No es una versión tan bonita como la que escuché hoy, pero definitivamente me remite completamente a ti.Te quiero. Mario Benedetti
No es una versión tan bonita como la que escuché hoy, pero definitivamente me remite completamente a ti.
Es imposible desistir de este cruel juego que me lleva a entender los mecanismos internos de nuestras acciones. Entonces, me pongo a tejer todos los hilos que encuentro regados por mi cabeza, todas las dudas como cabos sueltos, y los voy amarrando hasta encontrarle sentido. Se vuelve una red invisible de infinitas seducciones sin propósito alguno, de miradas furtivas y pensamientos que sólo traen los recuerdos de respirar este mismo aire, esta misma noche pero en otro lugar. En algún momento decidimos recurrir al orgullo...me aferro al miedo mas que a este orgullo para evitar la terrible ambiguedad. Sin embargo, los poderes nulos solo me piden reclamar su lugar o morir en el intento ¿qué más podía esperar de nuestra naturaleza intranquila? Tenemos todas las intenciones de hacernos daño, lo único que desconocemos es el cuándo.
si te doy las gracias es porque en estas épocas, cualquier buen detalle cuenta.
En el dominio de la voluntad, casi pierdo la apuesta. Sentí el viejo picor de las manos que me pedian intentarlo una vez mas; medirme, reconocer mi fuerza. Podía percibir las emociones revueltas del peligro, pero una parte de mi esperaba que cumpliera mi promesa; que volteara la mirada, cerrara los puños de las manos. Continué como si nada, me decidi por este lado del camino, entendi que no añoraba ya nada.
no quiero pensar en el futuro, voy a concentrarme en este presente extraño, si comienzo a planear, siento que no hay cabida para las ideas; en el desajuste de los ajustes se pierde la mitad del tiempo, el tiempo que me corresponde ya lo presiento perdido.
Las razones que impedian su llegada eran totalmente falsas, de ser necesario podian ser modificadas; sin embargo, se aferró a la imposibilidad para evitar enfrentarse a una realidad cada vez más clara; de lejos, todo seguia siendo lo mismo, si se acercaba tantito, escucharia y veria cosas que le dolerian, entenderia de una vez que hay cosas que no le corresponden. Felizmente se esmeró por perpetuar las justificaciones.