El dolor nos define. el dolor nos lleva a la frontera misma de nuestros límites y nos empuja a cruzarlos sin retorno. Sentir hasta donde ya no es posible, sentir hasta cansarse de hacerlo; sentir queriendo partirse en dos, salir de uno, morir en el intento. Cuando siento el dolor, intento crear una especie de capa protectora y un mantra que me repite que todo es cuestión de perspectivas, lo que siento no es real, es sólo el volumen de nuestra fragilidad. sin embargo, el dolor se intensifica, humedece mis ojos y me mantiene alerta, quiero rendirme a el, saborear mi derrota, aceptarlo como parte de mi cuerpo para que por fin me deje tranquila. Claro que no lo hará, me persigue hasta sentir asfixia, se hunde entre mis órganos, entre mis tejidos, se contrapone a todo remedio posible, el dolor quiere estar al frente, acaparar todo mi cuerpo, mi mente, establecer el orden de las fuerzas y el nivel de las mismas, yo no soy nada ante la presencia del dolor, mi cuerpo es sólo suyo y no merezco clemencia. No se que hacer, se me han acabado las ideas, me escondo entre los recuerdos de sólo unas horas antes cuando no sentia nada, entre las fantasias de no estar aca si no en mi verdadero lugar, repaso los momentos más dulces para que mi mente reaccione, active los mecanismos de defensa y comience a sanarse. Nada funciona, esta vez es diferente, es un dolor que se me ha quedado prendido, no puedo estar quieta ni puedo moverme, creo que comienzo a delirar, repito las oraciones de la infancia para distraerme, hasta te invoco para pedirte auxilio, una distracción. Estoy en la oscuridad, con mi dolor y nada más. Espero el peor escenario, el desenlace terrible, luego; decido hacer algo, siento que este dolor me acompañará ya de por vida, quiero disfrutarlo entonces. Me retuerzo en la cama, voy cambiando posiciones y teniendo sueños intranquilos hasta que por fin mi cuerpo lanza la bandera blanca: "Si, soy toda tuya, haz conmigo lo que quieras" Me quedo por fin dormida, despierto y ya no está; no se como ha sucedido; me quedo expectante porque siento que esto aún no termina.