suena la tierra
De pronto, es como si ya no estuviera en la casa. Camina de cuarto en cuarto sin hacer ruido y no logro saber en donde está. Comemos juntos y parece todo normal, pero no lo es. Sus palabras tienen sombras y sus ojos buscan, lo que tienen enfrente no es suficiente. Aunque lo puedo sentir junto a mi cuando dormimos, el ya no está en esta casa, es el ausente. Y así, hasta que un día lo vuelvo a sentir cerca, sin mas, no hay preguntas y por lo tanto, tampoco respuestas. A veces mientras dormimos espero que al despertar ya esté de vuelta, pero despierto y sigue sin estar acá. El ausente camina sin rumbo, sin deseos de nada, el ausente está en otros mundos, en tierras cálidas y de caminos transparentes. Éste no es su lugar ni su tiempo, por eso se desaparece.



